Las personas que tienen tendencia a la procrastinación son más propensas a sufrir insomnio, han descubierto científicos del Colegio Académico de Tel Aviv, Israel, según el portal Live Science.
Como resultado, los investigadores establecieron que existe una relación entre la dilación y las dificultades para dormir. Al parecer, las personas que tenían algún asunto pendiente no conseguían dormirse debido a que tenían la cabeza ocupada pensando en lo que deberían haber hecho y no hicieron.Durante el estudio, que será publicado en el próximo número de la revista 'Personality and Individual Differences', alrededor de 600 voluntarios rellenaron un formulario con el que los investigadores fueron capaces de evaluar su nivel de dilación (es decir, la tendencia a aplazar constantemente asuntos importantes) y su estado emocional, para determinar la presencia de problemas de sueño.
Al mismo tiempo, los científicos han identificado un detalle interesante: las personas que se acuestan temprano y se levantan temprano son menos proclives a posponer sus asuntos para más tarde y menos propensas a tener problemas de sueño que los que se acuestan y se levantan tarde.
Es el trastorno de sueño más frecuente en la población general. Consiste en una reducción de la capacidad para dormir, pudiendo manifestarse de diversos modos que dan lugar a diferentes tipos de insomnio:
- Insomnio de inicio: problemas para iniciar el sueño en menos de 30 minutos
La falta de sueño puede afectar de modo negativo a la vida de la persona que lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.
El número de horas de sueño necesarias varía de unas personas a otras. Aunque la media diaria es de 7 horas y media, existe un rango que oscila entre 4 (“poco dormidores”) a 10 horas (“grandes dormidores”), considerándose estos valores dentro de la normalidad.
Según el tiempo de evolución, el insomnio puede ser: temporal (sólo unos días o semanas), o crónico (meses o años).


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